“Hay una parte del cristianismo que dice que tienes que sufrir y ser pobre y oprimido”, dijo Osteen.
“No creo que así es como Dios quiere que vivamos. Creo que Él quiere que sobresalgamos, seamos felices y haya una bendición para los demás”.
“Tal vez no necesariamente se sienten bendecidos hoy. Muchas cosas pueden venir contra ti en tu familia, las finanzas o la salud. Pero eso no cambia la Palabra de Dios”, explica Osteen en su página web.
“Las circunstancias no cambian lo que Dios dice de ti. Sin embargo, lo que Dios dice acerca de usted puede cambiar sus circunstancias. Usted es el factor decisivo. En lugar de hablar de sus circunstancias, sea valiente y diga: ¡’Dios, si Tú dices que yo’ soy bendito, entonces creo que estoy bendecido! Mi chequera no puede decir que estoy bendecido. La economía no puede decir que estoy bendecido. El informe médico no puede decir que estoy bendecido. ¡Pero Dios, yo sé que Tú eres la máxima autoridad, y si dices que soy bendecido, yo declaro que soy bendecido!”.
Procurando descubrir el tiempo y las circunstancias que señalaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, cuando predecía las aflicciones que habían de venir a Cristo, y las glorias que seguirían.*
Redención, oh cuánto implica esta palabra. Todos los que consientan en ser redimidos son elevados y santificados, redimidos por Jesucristo de toda vulgaridad y mundanalidad y se los capacita para cooperar con Dios en la gran obra de la salvación. Jesús aceptó a la humanidad y reveló en su propia vida y carácter lo que el hombre puede ser, aun cuando en la providencia de Dios, sea colocado en las más pobres circunstancias de la vida.(A fin de conocerle. EGW)
No sólo se ha provisto todo lo necesario para que cuando seas probado y tentado encuentres ayuda, fortaleza y gracia, sino también para que tu influencia sobre otras mentes sea fragante. No sólo Cristo conoce a cada alma y las tentaciones y pruebas de esa alma, sino que también conoce todas las circunstancias que irritan y lastiman el espíritu. Tu mayor peligro está en tener suficiencia propia. Esto no conviene a un cristiano. Cristo te dará su paciencia si la pides...
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