"¿A qué hemos de comparar el reino de Dios? preguntó Cristo, ¿o con qué semejanza lo representaremos?" (Mar. 4: 30, V.M.) El no podía emplear los reinos del mundo como símil. No podía hallar en la sociedad nada con que compararlo. Los reinos terrenales son regidos por el ascendiente del poder físico; pero del reino de Cristo está excluída toda arma carnal, todo instrumento de coerción. Este reino está destinado a elevar y ennoblecer a la humanidad. La iglesia de Dios es el palacio de la vida santa, lleno de variados dones, y dotado del Espíritu Santo. Los miembros han de hallar su felicidad en la felicidad de aquellos a quienes ayudan y benefician.
Es maravillosa la obra que el Señor determina que sea realizada por su iglesia, a fin de que su nombre sea glorificado. Se da un cuadro de esta obra en la visión de Ezequiel del río de la salud: "Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán a la llanura, y entrarán en la mar; y entradas en la mar, recibirán sanidad las aguas. Y será que toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos arroyos, vivirá: 12 . . . y junto al arroyo, en su ribera de una parte y de otra, crecerá todo árbol de comer: su hoja nunca caerá, ni faltará su fruto: a sus meses madurará, porque sus aguas salen del santuario: y su fruto será para comer, y su hoja para medicina."(Eze. 47: 8-12.)
sursa: (EGW, Hechos de Los Apostoles. cap.1 El proposito de Dios para su Iglesia )
viernes, 23 de noviembre de 2012
viernes, 9 de noviembre de 2012
FE Y OBRAS
“Jesús venció por la sumisión a Dios y la fe en él, y mediante el apóstol nos dice: ‘Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. [...]’ (Sant. 4:7, 8). No podemos salvarnos a nosotros mismos del poder del tentador; él venció a la humanidad y, cuando nosotros tratamos de resistirlo con nuestra propia fuerza, caemos víctimas de sus designios; pero ‘torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado’ (Prov. 18:10). Satanás tiembla y huye delante del alma más débil que busca refugio en ese nombre poderoso” (DTG 104, 105).
“El poder omnipotente del Espíritu Santo es la defensa de toda alma contrita. Cristo no permitirá que pase bajo el dominio del enemigo quien haya pedido su protección con fe y arrepentimiento. El Salvador está junto a los suyos que son tentados y probados. Con él, no puede haber fracaso, pérdida, imposibilidad o derrota; podemos hacer todas las cosas mediante aquel que nos fortalece. Cuando vengan las tentaciones y las pruebas, no esperéis arreglar todas las dificultades, sino mirad a Jesús, vuestro Ayudador.
“Hay cristianos que piensan y hablan demasiado del poder de Satanás. Piensan en su adversario, oran acerca de él, hablan de él, y parece agrandarse más y más en su imaginación. Es verdad que Satanás es un ser fuerte, pero, gracias a Dios, tenemos un Salvador poderoso que arrojó del cielo al maligno. Satanás se goza cuando engrandecemos su poder. ¿Por qué no hablamos de Jesús? ¿Por qué no magnificamos su poder y su amor?” (DTG 455).
domingo, 23 de septiembre de 2012
Se presenta la EcoBiblia en las Islas Galápagos
Se presenta la EcoBiblia en las Islas Galápagos: Esta edición pretende "crear conciencia sobre el papel de los seres humanos como administradores de la creación” explicó Melvin Rivera.
viernes, 21 de septiembre de 2012
El Deseo
Roger Campbell a la memoria de
Charles Hurshel Johnson debido a su amor por el evangelismo personal.:
“Preferiría ser el medio para que un alma se salve de la muerte que ser el
mejor orador del mundo. Escogería traer a los pies de Cristo a la mujer más pobre
del mundo que ser nombrado Arzobispo de Canterbury. Prefiero sacar un solo
tizón del fuego que explicar todos los misterios”.
El autor sigue que sin evitar
la controversia, salvar un alma de irse al infierno es un logro más glorioso
que ser coronado en el campo de la controversia teológica.
A menudo, mientras espera a
predicar Roger comenta que lee el gran capítulo sobre el amor
1Co 13:1 Aunque hable las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.
1Co 13:2 Aunque tenga el don de profecía, y conozca todos los misterios y toda la ciencia; aunque tenga plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy.
1Co 13:3 Aunque reparta todos mis bienes, y entregue mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha.
1Co 13:4 La caridad es paciente, es amable; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe;
1Co 13:5 es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal;
1Co 13:6 no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.
1Co 13:7 Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.
1Co 13:8 La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia.
1Co 13:9 Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía.
1Co 13:10 Cuando venga lo perfecto, desaparecerá lo parcial.
1Co 13:11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño. Al hacerme hombre, dejé todas las cosas de niño.
1Co 13:12 Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido.
1Co 13:13 Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad.
Después de todo, predicar sin amor es solo hacer ruido.
Y en mi opinión tiene toda la
razón.
Lo Que Dios dice de ti
“Hay una parte del cristianismo que dice que tienes que sufrir y ser pobre y oprimido”, dijo Osteen.
“No creo que así es como Dios quiere que vivamos. Creo que Él quiere que sobresalgamos, seamos felices y haya una bendición para los demás”.
“Tal vez no necesariamente se sienten bendecidos hoy. Muchas cosas pueden venir contra ti en tu familia, las finanzas o la salud. Pero eso no cambia la Palabra de Dios”, explica Osteen en su página web.
“Las circunstancias no cambian lo que Dios dice de ti. Sin embargo, lo que Dios dice acerca de usted puede cambiar sus circunstancias. Usted es el factor decisivo. En lugar de hablar de sus circunstancias, sea valiente y diga: ¡’Dios, si Tú dices que yo’ soy bendito, entonces creo que estoy bendecido! Mi chequera no puede decir que estoy bendecido. La economía no puede decir que estoy bendecido. El informe médico no puede decir que estoy bendecido. ¡Pero Dios, yo sé que Tú eres la máxima autoridad, y si dices que soy bendecido, yo declaro que soy bendecido!”.
Procurando descubrir el tiempo y las circunstancias que señalaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, cuando predecía las aflicciones que habían de venir a Cristo, y las glorias que seguirían.*
Redención, oh cuánto implica esta palabra. Todos los que consientan en ser redimidos son elevados y santificados, redimidos por Jesucristo de toda vulgaridad y mundanalidad y se los capacita para cooperar con Dios en la gran obra de la salvación. Jesús aceptó a la humanidad y reveló en su propia vida y carácter lo que el hombre puede ser, aun cuando en la providencia de Dios, sea colocado en las más pobres circunstancias de la vida.(A fin de conocerle. EGW)
No sólo se ha provisto todo lo necesario para que cuando seas probado y tentado encuentres ayuda, fortaleza y gracia, sino también para que tu influencia sobre otras mentes sea fragante. No sólo Cristo conoce a cada alma y las tentaciones y pruebas de esa alma, sino que también conoce todas las circunstancias que irritan y lastiman el espíritu. Tu mayor peligro está en tener suficiencia propia. Esto no conviene a un cristiano. Cristo te dará su paciencia si la pides...
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Jesús es mi ejemplo en Santidad
Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación.
1 Ped. 1:15.
Quizás el inspirado apóstol tenia en mente un texto del Antiguo Testamento cuando escribió el texto sobre la santidad que tenemos para hoy.
"Santo" o "perfecto", "libre de toda culpa". Webster define "santo" como un ser espiritualmente completo. Tomas Carlyle declara que "santo" en el idioma alemán "heilig" significa también sano. Un santo es entonces una persona completa y espiritualmente sana.
Jorge Goodman escribió una vez: "Santidad es tener una conciencia tranquila mediante la sangre de Cristo, y una vida guiada por el Espíritu mediante la Palabra. Es tener sobre nosotros el poder de Cristo, y alegrarnos en la libertad que el concede".
El Señor Jesús ha de ser nuestro ejemplo en santidad.
"Como aquel que os ha llamado es santo", exhorta Pedro, "sed también vosotros santos". Cristo fue espiritualmente completo. Tenia una conciencia libre de ofensa. Su vida fue guiada por el Espíritu mediante la Palabra; fue una constante exteriorización de la voluntad de su Padre. Jesús tenia sobre si el poder de Dios, y cada vida que se ponía en relación con la suya sentía los efectos transformadores de su piadosa influencia.
El Espíritu Santo nos exhorta a que alcancemos una experiencia semejante. Es una experiencia sin la cual "ninguno vera al Señor" (Heb. 12:14).
_ Yo no creo en todo esto que se dice de la santidad _ dijo una vez un hombre_ Estoy satisfecho con mi experiencia.
_Ud. puede estar satisfecho_ replico un amigo_, perro ¿esta satisfecho Dios con Ud?
1 Ped. 1:15.
Quizás el inspirado apóstol tenia en mente un texto del Antiguo Testamento cuando escribió el texto sobre la santidad que tenemos para hoy.
"Santo" o "perfecto", "libre de toda culpa". Webster define "santo" como un ser espiritualmente completo. Tomas Carlyle declara que "santo" en el idioma alemán "heilig" significa también sano. Un santo es entonces una persona completa y espiritualmente sana.
Jorge Goodman escribió una vez: "Santidad es tener una conciencia tranquila mediante la sangre de Cristo, y una vida guiada por el Espíritu mediante la Palabra. Es tener sobre nosotros el poder de Cristo, y alegrarnos en la libertad que el concede".
El Señor Jesús ha de ser nuestro ejemplo en santidad.
"Como aquel que os ha llamado es santo", exhorta Pedro, "sed también vosotros santos". Cristo fue espiritualmente completo. Tenia una conciencia libre de ofensa. Su vida fue guiada por el Espíritu mediante la Palabra; fue una constante exteriorización de la voluntad de su Padre. Jesús tenia sobre si el poder de Dios, y cada vida que se ponía en relación con la suya sentía los efectos transformadores de su piadosa influencia.
El Espíritu Santo nos exhorta a que alcancemos una experiencia semejante. Es una experiencia sin la cual "ninguno vera al Señor" (Heb. 12:14).
_ Yo no creo en todo esto que se dice de la santidad _ dijo una vez un hombre_ Estoy satisfecho con mi experiencia.
_Ud. puede estar satisfecho_ replico un amigo_, perro ¿esta satisfecho Dios con Ud?
viernes, 3 de agosto de 2012
Jesús es mi ejemplo EN LA DEVOCION PERSONAL
Y aconteció en aquellos días, que fue al monte a orar, y paso la noche orando a Dios. Luc. 6:12
Jesús es nuestro ejemplo en la devoción personal. Nunca permitió que sus múltiples tareas lo privaran de la comunión con su Padre. Su vida estaba tan cargada de trabajo como jamás estuvo la de ningún hombre. Llevó una responsabilidad mayor de la que jamás ha llevado o llevará otro hombre. No obstante,El Salvador mantuvo una devota comunión con su Padre que lo capacitó para vivir como jamás ha vivido otro hombre en la tierra.
Los Evangelios están repletos de conmovedores relatos de la vida devocional de Cristo. "Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué a un lugar desierto, y allí oraba". "Y se juntaban muchas gentes a oír y ser sanadas de sus enfermedades. Mas él se apartaba a los desiertos y oraba". "Y aconteció en aquellos días que fué al monte a orar, y paso la noche orando a Dios" (Mar. 1:35; Luc. 5:15,16; 6:12).
La comunión del Salvador con su Padre fué ininterrumpida. en ocasiones cuando la gente se apiñaba a su alrededor durante el día, hablaba con Dios siendo "aún muy de noche" , y a veces oraba durante toda "la noche". Alguien ha dicho: "Mucha oración, mucho poder; poca oración, poco poder; ninguna oración, ningún poder". La vida de Jesús estaba llena de poder porque estaba llena de oración.
Hay solamente una cosa que puede separarnos de Dios, y es el pecado. "La cantidad de pecado albergada en el corazón mide nuestra distancia de Dios. El extranjero podía entrar solamente hasta el atrio del templo. El alma penitente podía llegar hasta el altar. El sacerdote mediador podía entrar al lugar santo. Únicamente el sumo sacerdote [...] podía entrar al santísimo" (SS 52)
No permitamos que nada nos impida gozar de la comunión con Dios.
Jesús es mi ejemplo EN HACER LA VOLUNTAD DEL PADRE
Porque
he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió.
Juan 6:38
Los periódicos contienen
la historia actual de la raza humana. En sus columnas se habla de hombres de
todas las latitudes, que trabajan y juegan, que compran y venden, que se casan
y se dan en casamiento. Alquilan casas y compran mercaderías, parlamentan y
hacen planes, inventan y destruyen, edifican y comercian, viajan y exploran.
¡Que ser tan inquieto y atareado es el hombre, después de todo! ¿Y por que se
afana la mayoría de ellos y hace proyectos? Para agradarse a si mismos, para
proveer a la comodidad de los suyos, a su propia felicidad, y para satisfacer
anhelos y ambiciones egoístas.
Que contraste ofrece
Aquel que abandonó el trono de su gloria para nacer en un establo de Belén. Aunque
era el Hijo de Dios, uno con el Padre Eterno, vino no para hacer su voluntad,
sino la del que lo envió. “He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad,
mas la voluntad del que me envió”, declaro Jesus (Juan 6:38).
En otra ocasión el Salvador
dijo: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra”
(Juan 4: 34). Aun en su agonía moral sobre la cruz el Señor exclamo: “No se
haga mi voluntad, sino la tuya” (Luca 22:42). Jesus vivió para cumplir la
voluntad de su Padre celestial.
Si somos verdaderos
seguidores del Maestro, no olvidaremos nunca que somos enviados a este mundo,
no para realizar egoístamente nuestro deseo, sino para cumplir con la voluntad
del que nos creo. Estamos aquí con un propósito. El Señor nos necesita a todos.
Cuando seamos semejantes a Jesus, Dios ocupará el primer lugar en nuestras
palabras, pensamientos y acciones.
jueves, 7 de junio de 2012
EN EL AMOR POR OTROS
¿Se olvidara acaso la mujer de su niño mamante, de modo que no tenga compasión del hijo de sus entrañas? ¡Aun las tales le pueden olvidar; mas no me olvidare yo de ti! Isa. 49:15.
Elena asumió la responsabilidad de ganar el pan para su familia, pues la embriaguez inhabilitaba a Guillermo para mantener un trabajo por mucho tiempo. Los días de Elena estaban colmados de trabajo cansador y difícil en la fabrica de camisas. Durante la noche, por largas horas lavaba, remendaba y cocinaba. Cinco niños, el menor de los cuales apenas caminaba, requerían su atención y el corazón maternal de Elena exigía mas para ellos de lo que su magro salario podía concederles.
Noches de insomnio, frente surcada de arrugas, manos encallecidas, heridas tiernamente vendadas, alimento nutritivo, medias zurcidas, son hechos que hablan elocuentemente del amor maternal. El bienestar diario de sus pequeñuelos llena siempre los pensamientos de toda verdadera madre. No olvida a ninguno. Su devoción se mide únicamente por las necesidades de los que la llaman "mamita" o "mama".
El amor de Cristo se revela tanto en el Getsemani como en el Monte de las Olivas, en Nain, en Gadara o en el Calvario. Su vida se prodigo constantemente en incansable ministerio por los que le rodeaban. El amor, mayor aun que el de una madre, movió al Maestro a pasar noches de oración intercesora y le inspiro tierna compasion por los necesitados. La constriño a libertar a los cautivos, levantar a los oprimidos, alimentar a los hambrientos y sanar a los quebrantados de corazón.
Jesús, nuestro ejemplo, amó, como jamás hombre alguno ha amado, por lo tanto vivió como ningún hombre ha vivido. Nuestro amor por él, nos hará servirle y servir a nuestros semejantes.
Elena asumió la responsabilidad de ganar el pan para su familia, pues la embriaguez inhabilitaba a Guillermo para mantener un trabajo por mucho tiempo. Los días de Elena estaban colmados de trabajo cansador y difícil en la fabrica de camisas. Durante la noche, por largas horas lavaba, remendaba y cocinaba. Cinco niños, el menor de los cuales apenas caminaba, requerían su atención y el corazón maternal de Elena exigía mas para ellos de lo que su magro salario podía concederles.
Noches de insomnio, frente surcada de arrugas, manos encallecidas, heridas tiernamente vendadas, alimento nutritivo, medias zurcidas, son hechos que hablan elocuentemente del amor maternal. El bienestar diario de sus pequeñuelos llena siempre los pensamientos de toda verdadera madre. No olvida a ninguno. Su devoción se mide únicamente por las necesidades de los que la llaman "mamita" o "mama".
El amor de Cristo se revela tanto en el Getsemani como en el Monte de las Olivas, en Nain, en Gadara o en el Calvario. Su vida se prodigo constantemente en incansable ministerio por los que le rodeaban. El amor, mayor aun que el de una madre, movió al Maestro a pasar noches de oración intercesora y le inspiro tierna compasion por los necesitados. La constriño a libertar a los cautivos, levantar a los oprimidos, alimentar a los hambrientos y sanar a los quebrantados de corazón.
Jesús, nuestro ejemplo, amó, como jamás hombre alguno ha amado, por lo tanto vivió como ningún hombre ha vivido. Nuestro amor por él, nos hará servirle y servir a nuestros semejantes.
miércoles, 6 de junio de 2012
Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas. 1 Ped. 2:21.
Se define la palabra clave de nuestro texto de hoy, "ejemplo", como "lo que ha de seguirse o imitarse; un modelo". El apóstol Pedro aclara quien debe ser el ejemplo del cristiano en todas las cosas. Cristo es nuestro modelo. Es aquel a "quien debemos seguir". Nosotros debemos seguir sus pisadas.
Si realmente andamos en las pisadas de Jesús, si el es nuestro ejemplo en todas las cosas, seremos semejantes a el aquí, como también en lo futuro. Cada día se manifestaran en nosotros los atributos de Jesús. "En cada acto de su vida revelaba amor, misericordia y compasión" (CC 12). El ser humano que exalta a Cristo como su ejemplo sera comprensivo con las situaciones y los problemas de las personas con las cuales se relaciona. Se compadecerá de sus ofensores y de los que obran mal con él.
No podemos figurarnos a Jesús siendo tosco o brusco, hablando ruda o severamente, apenando innecesariamente a las almas sensibles. Jesús "no censuraba la debilidad humana" (Ibid). En ocasiones cuando el Salvador se vio obligado a denunciar "la hipocresía, la incredulidad y la iniquidad [...] las lagrimas velaban su voz" (Ibid).
"Cristo esta retratándose en cada discípulo" (DTG 754). El desea ver su propio carácter perfecto reproducido en la vida de cada seguidor. Que glorioso seria si pudiera decirse con toda verdad de cada uno de nosotros: "Ese hombre, esa mujer, se asemeja a Jesús".
"Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas".
Se define la palabra clave de nuestro texto de hoy, "ejemplo", como "lo que ha de seguirse o imitarse; un modelo". El apóstol Pedro aclara quien debe ser el ejemplo del cristiano en todas las cosas. Cristo es nuestro modelo. Es aquel a "quien debemos seguir". Nosotros debemos seguir sus pisadas.
Si realmente andamos en las pisadas de Jesús, si el es nuestro ejemplo en todas las cosas, seremos semejantes a el aquí, como también en lo futuro. Cada día se manifestaran en nosotros los atributos de Jesús. "En cada acto de su vida revelaba amor, misericordia y compasión" (CC 12). El ser humano que exalta a Cristo como su ejemplo sera comprensivo con las situaciones y los problemas de las personas con las cuales se relaciona. Se compadecerá de sus ofensores y de los que obran mal con él.
No podemos figurarnos a Jesús siendo tosco o brusco, hablando ruda o severamente, apenando innecesariamente a las almas sensibles. Jesús "no censuraba la debilidad humana" (Ibid). En ocasiones cuando el Salvador se vio obligado a denunciar "la hipocresía, la incredulidad y la iniquidad [...] las lagrimas velaban su voz" (Ibid).
"Cristo esta retratándose en cada discípulo" (DTG 754). El desea ver su propio carácter perfecto reproducido en la vida de cada seguidor. Que glorioso seria si pudiera decirse con toda verdad de cada uno de nosotros: "Ese hombre, esa mujer, se asemeja a Jesús".
"Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas".
lunes, 4 de junio de 2012
EL MISMO AYER, HOY Y POR LOS SIGLOS
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Hb. 13:8.
Casi cualquier atlas o libro de geografía nos impresiona con el sentimiento de que vivimos en un mundo cambiante. Por ejemplo, estudiemos una serie de mapas de Europa. Son increíbles los cambios operados a través de los siglos, o aun durante la ultima parte del ultimo cuarto de siglo. Fronteras nacionales, nombres de ciudades, provincias y otros hitos geográficos se alteraron al impulso del flujo y reflujo de los destinos de las naciones. En la historia humana, lo único cierto es la incertidumbre.
El apóstol Pablo nos asegura que en un mundo que cambia continuamente, tenemos un Salvador inmutable: "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" (Hb. 13:8).
Su amor por nosotros no se altera a causa de la mutabilidad humana."Hace muco se me apareció el Señor y me dijo: "Con amor eterno te he amado. Por eso te atraje con bondad." (Jer. 31:3). Un anciano labrador ilustro una vez esta bendita verdad escribiendo las Palabras "Dios es amor" en la veleta de su casa. "No importa de donde sopla el viento -- explicó --, el amor de Dios no cambia".
Pablo habla también del propósito de Dios como del "propósito eterno que se había propuesto en Cristo Jesús" (Ef. 3:11). La actitud humana de pecado y rebelión contra el cielo ha modificado el interés original de Dios por el hombre. Todavía desea que "todos procedan el arrepentimiento" y sean salvos (2 Ped. 3:9). El eterno propósito de nuestro Dios inmutable, de salvar a todos los que desean ser salvos, sigue siendo el mismo.
Casi cualquier atlas o libro de geografía nos impresiona con el sentimiento de que vivimos en un mundo cambiante. Por ejemplo, estudiemos una serie de mapas de Europa. Son increíbles los cambios operados a través de los siglos, o aun durante la ultima parte del ultimo cuarto de siglo. Fronteras nacionales, nombres de ciudades, provincias y otros hitos geográficos se alteraron al impulso del flujo y reflujo de los destinos de las naciones. En la historia humana, lo único cierto es la incertidumbre.
El apóstol Pablo nos asegura que en un mundo que cambia continuamente, tenemos un Salvador inmutable: "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" (Hb. 13:8).
Su amor por nosotros no se altera a causa de la mutabilidad humana."Hace muco se me apareció el Señor y me dijo: "Con amor eterno te he amado. Por eso te atraje con bondad." (Jer. 31:3). Un anciano labrador ilustro una vez esta bendita verdad escribiendo las Palabras "Dios es amor" en la veleta de su casa. "No importa de donde sopla el viento -- explicó --, el amor de Dios no cambia".
Pablo habla también del propósito de Dios como del "propósito eterno que se había propuesto en Cristo Jesús" (Ef. 3:11). La actitud humana de pecado y rebelión contra el cielo ha modificado el interés original de Dios por el hombre. Todavía desea que "todos procedan el arrepentimiento" y sean salvos (2 Ped. 3:9). El eterno propósito de nuestro Dios inmutable, de salvar a todos los que desean ser salvos, sigue siendo el mismo.
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